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sábado, 14 de abril de 2012

Navegué en sus ojos


Navegué en sus ojos
esa noche mientras la luna dormía,
navegué enmudecido
en ese bosque de luz interminable,
donde los gritos caobas de su mirada
me amaron intensamente.

Navegué en sus ojos
esa noche en la que el viento 
se mudó de mis otoños 
mientras reprochaba el olvido,
navegué sin destino
en ese firmamento 
escondido en su pupila.

Navegué en la locura
esa noche tan inmensa
en la que por primera vez 
dijo que me amaba...
Navegué pidiendo al mar de mis esperas
que fuese infinita de sus besos la gloria 

Navegué en sus ojos
esa noche mientras la luna dormía,
esa noche tan efímera
en la que por primera vez
dijo que me amaba...



Anthony Molina copyright © 2012

viernes, 13 de abril de 2012

Inmerso en ti.


Inmersa en tus ojos mi boca calla,
cual si fuera viento sin destino y congelado,
que tácito y dócil apaga la luz de su paso 
para escuchar la melodía de las hojas. 

Inmerso en tu boca mi aliento grita,
como grita el fruto de una estela al caer,
aceptando su destino de otoño al saber
que será eterno con tus besos.

Inmerso en tus manos mi piel agoniza
como el sol que muere feliz en la distancia,
pues ¿Cómo no amar la fugacidad de mi existencia,
si la inmortalidad que me ofreces con tu alma
es más pura que el breve espacio de mi cuerpo?

Inmerso en tu misterio mi voz se rompe
y los silencios sin esperas -que tu existencia alivia-
sólo piden un segundo tan inmenso 
para poder gritarle a cada estrella que Te Amo. 


Anthony Molina copyright © 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

Soy yo


Soy yo
quien le robó a tu boca
su desnudez, 
quien le mintió a tus silencios
sólo por verte brillar,
quien se guardó en los bolsillos
el sabor de tu tacto,
quien le robó a tu sonrisa
una verdadera razón
para existir.

Soy yo 
a quien debes culpar 
por haberse colado sin permiso 
en la claridad casi extinta de tus ojos,
pues le he robado a tu boca de cristal,
su desnudez,
su libertad,
su tristeza,
sus sospechas,
su amnistía,
sus reproches,
sus tormentas
y su destino
para guardarlos por siempre
en mis labios.


Anthony Molina copyright © 2012

Espérame


Espérame escondida tras la luna de cristal
que yo seré parte de tus noches sin abrigo,
dormiré en tus ojos sin permiso del ocaso
y seré tuyo entre estos versos que te nombran.

Espérame bajo los árboles y la aurora
que yo seré el viento de tus tardes sin tristezas,
besaré tu boca serena con estas manos
que sólo existen al tocar tu belleza.

Espérame arropada con mi ausencia,
pues será mi distancia la que te guarde
y recoja pedazos azules de mi rostro
mientras llego a tu vientre para amarte.

Espérame aunque no comprendas 
porque mi pecho guarda tantos vacíos,
aunque mi boca apague tantas lágrimas 
y casi siempre te regale silencios. 

Anthony Molina copyright © 2012

Razones (frases)


Cada vez que veo el cielo lleno de estrellas
recuerdo la belleza interminable de sus ojos
cuando brilla infinitamente al decirle que la amo.


Anthony Molina copyright © 2012

Un día sin ella


Un día sin ella 
es como ver un cielo sin luna,
un ocaso que se apaga entre tormentas,
es morir mientras se tiene vida,
mientras la aurora gris
se expande tan perpetua
como una barca de cristal y ambrosía.

Un día sin ella
es morir sin tener la certeza
de poseer la vida misma
entre la gloria de su boca.

Un día sin ella
es como hundirse entre la noche
de las estrellas moribundas que gritan
buscando un cielo despejado
sobre el cual poder brillar.

Anthony Molina copyright © 2012

Trafica


Trafica con mi boca primaveras sobre tu piel,
que la aventura de amarte cada día sea eterna,
que mis manos desnudas sobre tu espalda
yazcan firmes ante las glorias inciertas
de un tiempo tan efímero, tan distante
y tan inmerso en nuestros ojos.

Trafica con mi aliento sobre tu pecho
y has que la carga absurda de mis hombros
sucumba con el rocío tácito de tu cintura,
que el desgaste de este rostro sin nombre en el ocaso
vuelva a ser sol con tu dulzura.

Trafica serenidades en tu cuello con mis dedos
que siempre mueren gloriosos al tocarte,
pues si contigo mi alma distante es tan eterna,
ya no importa la oscura incertidumbre
del tiempo ambiguo que se nos escapa 

Anthony Molina copyright © 2012